
“La historia del género humano es inconcebible sin los ríos”
Luis Íñigo Fernández, inspector de Educación, historiador y actual secretario general del Colegio, ha publicado un nuevo libro. Las arterias del mundo: Una historia de la Humanidad a través de los ríos, sorprende por la originalidad de su enfoque, y reafirma la calidad literaria de un autor que maneja con maestría la pluma y analiza con exhaustividad la historia. En este trabajo, como en los anteriores, la vocación docente se respira en cada párrafo.
En sus dos últimos libros hemos conocido la historia de la Humanidad contada de otra manera: a través de los perdedores o de las grandes batallas que definieron nuestro futuro. Y ahora, nos sorprende con nuevos protagonistas ¿Por qué ha elegido esta vez los ríos?
En los últimos años hemos aprendido a mirar al pasado con ojos distintos. Se ha tratado de abordar su comprensión desde perspectivas nuevas. El comercio, la ley, la moral, el pecado, el placer, los océanos, los tejidos, la enfermedad, las drogas, el sexo, las emociones, e incluso el humor y la embriaguez, han merecido la atención de historiadores poco convencionales, deseosos en ocasiones tan solo de atraer lectores curiosos, sinceramente interesados otras veces en explorar caminos nuevos que completen nuestro conocimiento de la historia. Yo mismo, como usted dice, me he acercado al pasado desde una perspectiva distinta, la de los perdedores, en lo social y en lo militar, en mis dos últimos libros. Pero faltaban los ríos. Hace un par de años leí un poema de T. S. Eliot, The Dry Salvages, el tercero de sus célebres Cuatro Cuartetos, en el que hablaba del río con una fuerza que me impresionó profundamente. Decía del río, en realidad de todos los ríos, que es un es «un dios pardo y fuerte, hosco, intratable, indómito», pero también «reconocido como frontera» y «poco de fiar como transportador del comercio». Entonces di en pensar en las distintas funciones, todas ellas de enorme importancia, que los ríos han desempeñado en la historia de la humanidad: dioses, fronteras, arterias comerciales, calzadas de agua… y tuve la idea de escribir un libro que reflexionara sobre todas ellas.
Citando a T.S Eliot usted asegura que los ríos siempre han estado dentro de nosotros: “Quizá no somos ellos, pero sí somos en ellos”, afirma en el prólogo. ¿Contar la historia de los ríos es, de alguna manera, contar la de los hombres? ¿de ahí su elección?
Eso es. La historia del género humano es inconcebible sin los ríos. En realidad, nacimos junto a un río. Es probable que la secuencia que el célebre director de cine Stanley Kubrick escogió para dar comienzo a su inmortal 2001: Una odisea del espacio sucediera en realidad junto a las orillas del Omo, una corriente fluvial de poco más de 700 km que desagua en el Turkana, uno de los lagos del Rift africano. Al menos es allí donde se han hallado los fósiles más antiguos conocidos de Homo sapiens, con una datación cercana a los 230.000 años. Y no es un mero producto del azar que se encuentren tan cerca de un río. Los ríos ofrecían a la humanidad paleolítica todo lo que necesitaba: piedra para tallar, caza en abundancia, pesca y, claro está, agua, para beber, pero también para cocer los alimentos, lo que nos permitió acortar nuestro intestino, dedicar menos energía a mantenerlo y desviar el excedente al desarrollo de un cerebro que nos hizo convertirnos en la especie dominante del planeta. Sin los ríos, no habría sido posible. De alguna manera, son nuestros padres o mejor, nuestras madres nutricias, como se titula el primer capítulo del libro. Pero ese vínculo no se rompe nunca. Las primeras aldeas neolíticas buscaron la proximidad de los ríos. Las primeras ciudades y los primeros estados, en Mesopotamia, en la India, en China, nacieron en sus orillas. Los ríos aseguraron siempre al hombre cosechas más abundantes, un transporte mucho más rápido y barato de sus mercancías y vías de penetración hacia el interior de los continentes desconocidos. En sus aguas se libraron batallas en las que se jugaba el destino de los imperios. Y su relevancia para la humanidad, apenas intuida, dio origen a mitos y religiones, algunas de las cuales persisten todavía hoy.

Hay un mensaje muy explícito en toda el trabajo, que reivindica la protección de la naturaleza y su cuidado. ¿Hemos maltratado a los ríos? ¿les hemos escuchado lo suficiente? ¿Nos hemos escuchado?
La humanidad nació en la naturaleza y se concibió por vez primera a sí misma como parte inseparable de ella, también de los ríos. Las bandas de cazadores recolectores eran incapaces de concebir otra relación que no fuera la simbiosis y el respeto. Pero, convertido en agricultor y ganadero, el hombre comenzó a concebirse como un dominador, llamado a cambiar el mundo en beneficio propio, y esa conciencia se agudizó cuando aprendió a modelar la arcilla y trabajar los metales. Pero el lector no debe buscar en el libro un ecologismo militante. La conciencia mediomabiental, entendida como responsabilidad hacia el planeta en su conjunto, las diversas culturas que lo pueblan y, por supuesto, las generaciones futuras, se desprende de la lectura de sus páginas de forma natural, no forzada. No se trata de convencer a nadie de nada, sino de colocar a quien leyere, como antes se decía, ante la evidencia de lo que los ríos han sido y todavía son en la actualidad y dejarle que saque sus propias conclusiones, como deben hacer los lectores adultos. Adoctrinar me parece una falta de respeto. Pero hay verdades evidentes. No podemos negar —y así lo recuerdo en la Introducción— que, como el audaz aprendiz de brujo del poema de Goethe, que se atreve a manipular fuerzas cuya naturaleza desconoce, o el insensato Faetón de la mitología griega, que incendia la tierra al conducir el carro de su padre el Sol, tan soberbios como ignorantes, hemos causado al mundo, también a los ríos, un daño que quizá ya no seamos capaces de reparar, y, al hacerlo, nos hemos dañado a nosotros mismos, aunque solo ahora hemos empezado a comprender del todo hasta qué punto. Como el titán Prometeo, robamos un día el fuego de los dioses, creyendo ser dignos de su poder, y se nos castiga por ello. Hemos contraído, pues, una enorme deuda de gratitud con los ríos y les debemos también una reparación. Pero creo que, como historiador, mi papel consiste en ayudar a los lectores a reconocer su papel en nuestra historia. Luego, que ellos saquen sus propias conclusiones.
«El lector no debe buscar en el libro un ecologismo militante. La conciencia medioambiental, entendida como responsabilidad hacia el planeta en su conjunto, las diversas culturas que lo pueblan y, por supuesto, las generaciones futuras, se desprende de la lectura de sus páginas de forma natural, no forzada».
Ha elegido seis grandes temas monográficos, seis bloques por los que navegar: madres nutricias, torrentes de sangre, trenes que nadie conduce…, aguas sagradas. ¿Por qué esa clasificación?
Porque esas, en mi opinión, son las principales funciones que los ríos han desempeñado en la historia del género humano. Como decía más arriba, este libro trata de explorar un nuevo camino, abordando el pasado desde una perspectiva que nunca se había adoptado, situando a los ríos en el centro de los procesos históricos y reflexionando sobre el papel que han desempeñado en ellos. Lo hace, sin embargo, como usted bien señala, evitando de modo consciente adoptar una narrativa lineal, el bastidor habitual sobre el que se tejen los libros de historia. Habría sido lo más sencillo, lo que, probablemente, la gran mayoría de los lectores habría esperado encontrar en estas páginas. Pero habría sido también, o al menos eso creo, lo más arriesgado, pues el papel de los ríos podría haber quedado desdibujado, desvaído entre las innumerables pinceladas necesarias para dar forma al barroco paisaje del pasado. Para evitarlo, he optado por escoger las principales funciones que las corrientes fluviales han desempeñado en su relación con las sociedades humanas y hacer un recorrido histórico por cada una de ellas.
En el último capítulo hace referencia a un rio neozelandés, el Whanganui. Y suscribe, de alguna manera, la reflexión de la cultura maorí: Los ríos son seres vivos a los que hay que cuidar. ¿Aprenderemos algún día a cuidarlos ¿aprenderemos a cuidarnos a nosotros mismos?
El último capítulo es especialmente poético, porque en él he reunido mitos y religiones asociadas a los ríos en distintas partes del mundo que, a la vez que revelan su importancia para las culturas que les dieron forma, muestran también la importancia del mito como fuente histórica. Algunos de esos mitos, como los asociados a la diosa Oshun, que da su nombre a un pequeño río nigeriano, son, además, de una gran belleza y creo que valía la pena contarlos. El pueblo maorí, en este contexto, es el mejor ejemplo de la forma en que los antiguos cazadores recolectores entendían el mundo. Ko au te awa, ko te awa ko au, en español «Yo soy el río y el río es yo», es un proverbio tradicional maorí que transmite la visión del mundo como un todo vivo del que todos formamos parte y que, por ello, debemos cuidar, porque al hacerlo, nos cuidamos a nosotros mismos. Esta concepción posee una belleza extraordinaria. Los maoríes siempre han considerado los ríos, las montañas y los bosques como seres vivos, entes sagrados que merecen respeto y veneración, y no meros recursos de los que disponer a su antojo, sin limitación alguna, como ha sostenido, en la teoría, y más aún en la práctica, la visión prometeica propia de la civilización europea. Es la idea fundamental del whakapapa, el principio sobre el que reposa la concepción maorí del orden cósmico, que entiende Te Taiao, la Tierra, en relación de íntimo parentesco con el hombre. Este parentesco, whanaungatanga en lengua maorí, no abarca tan solo los lazos familiares entre personas vivas, sino una red mucho más amplia de relaciones entre las personas, vivas y muertas, la tierra, el agua, los animales y las plantas, y, por supuesto, el mundo espiritual de los atua, los espíritus, vinculado todo ello a través de la whakapapa. En este sistema de pensamiento, el mauri, la fuerza vital de un ser, se encuentra ligado íntimamente al mauri de todos los demás seres con los que está relacionado, humanos y no humanos. Esta ligazón implica en la práctica una serie de deberes recíprocos de nutrición y cuidado que se denominan kaitiakitanga. En consecuencia, los seres humanos están obligados a cuidar al río, preservar su salud y atender todas sus necesidades, como él los cuida a ellos. ¿No es cierto que tenemos mucho que aprender de esta concepción del mundo?
AURORA CAMPUZANO

Éxito Educativo ha publicado una entrevista con nuestra vicedecana, Victoria Hortelano, en la que aborda los pilares pedagógicos de la Fundación Colegio Estudio, donde es directora de formación; pero también responde a algunos de los grandes temas educativos que ocupan y preocupan al profesorado. ¿Cómo percibe el futuro de la Educación en España y en el mundo?, ¿cómo deberían ser los modelos de gestión en los centros? o ¿cómo nos afecta el descenso de alumnos? Victoria Hortelano aborda estas y otras muchas cuestiones en una entrevista clarificadora para cualquier persona interesada por la educación.
Enlace a la entrevista: https://exitoeducativo.net/victoria-hortelano-colegio-estudio-el-camino-hacia-el-futuro-de-la-educacion-se-construye-desde-la-mirada-al-pasado/
«No seguimos modas ni nos identificamos con un método de enseñanza concreto”
El Colegio Estudio es una institución educativa privada situada en Madrid, España, fundada en 1940. Su creación está profundamente vinculada con la Institución Libre de Enseñanza (ILE), una institución educativa que surgió en el siglo XIX con la intención de modernizar y democratizar la educación en España, desligándola de la influencia de la Iglesia y el Estado. Fundado por Jimena Menéndez-Pidal, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro, tres maestras que habían estado vinculadas a la ILE, este colegio surgió como una respuesta a la necesidad de mantener los ideales pedagógicos de la ILE durante el régimen franquista. Estas educadoras querían preservar un tipo de educación más libre y basada en el desarrollo integral del individuo.
En la actualidad, el Colegio Estudio sigue siendo un referente en la educación en Madrid, manteniendo los ideales de sus fundadoras y adaptándose a los desafíos del siglo XXI. La comunidad educativa del colegio trabaja de manera continua para ofrecer una educación integral que prepara a los estudiantes no solo para el éxito académico, sino también para ser ciudadanos responsables y comprometidos con la sociedad. Nuestro interés es conocer más de cerca su realidad actual, lo que es posible gracias a la entrevista concedida a ÉXITO EDUCATIVO por Victoria Hortelano.
La Fundación Colegio Estudio, heredera de la mítica Institución Libre de Enseñanza, es, sin duda, un referente de la educación en España. Pero, para que lo entendamos mejor, y a día de hoy, ¿qué es lo que diferencia a su centro de otros centros educativos?; ¿cuáles son sus señas distintivas?
Nuestra seña de identidad es precisamente mantener vigente el modelo pedagógico de la ILE y del Instituto Escuela (I-E). Muchas de las propuestas innovadoras que se plantearon por los institucionistas se mantienen vigentes en Estudio. Principios como la atención a las necesidades de los alumnos y el respeto a los ritmos y estilos de aprendizaje individuales; una visión de la educación integradora de valores, emociones y conocimiento en su sentido más amplio, sin fragmentarlo en distintas disciplinas; la educación de la mirada para apreciar la belleza, el arte y desarrollar la sensibilidad; una comprensión del alumno como protagonista de su propio aprendizaje, que accede al conocimiento desde el pensamiento crítico y la colaboración con los demás, y que mantiene una actitud activa durante todo el proceso de enseñanza-aprendizaje. Un claro ejemplo es que el alumno elabora sus propios materiales de trabajo, ya que, en la mayoría de las clases, no se utilizan libros de texto, aunque las lecturas y los libros de referencia sí tienen una importancia esencial en el proceso educativo. De hecho, tenemos bibliotecas en todas las secciones del colegio.
Además de arraigarnos en la tradición pedagógica de los institucionistas, estamos muy atentos a las necesidades que van surgiendo en nuestro día a día y, para realizar nuestra labor, damos una importancia vital al sentido de comunidad educativa. Todos nos identificamos con el modelo pedagógico y colaboramos en la labor común de educar personas libres, con criterio, tolerantes con los demás y flexibles para adaptarse a los cambios. En definitiva, personas responsables para conducir sus propias vidas y para comprometerse con la mejora de la sociedad.
También retomamos de la tradición de la ILE y el I-E una visión holística de la educación, puesto que, al igual que ellos, entendemos que nuestra labor no se limita a dar clase, sino que se centra en la educación integral de los alumnos, es decir, en educar en todas las dimensiones de la persona: intelectual, física, ética y estética. En Estudio, destacamos la importancia de la educación física en la formación de los alumnos (aprendemos con el cuerpo), favorecemos el desarrollo de su faceta artística y abogamos por una escuela impregnada de sentido ético, como decían nuestras fundadoras.
¿Cuál es su filosofía educativa y cómo se refleja en la cultura y en el enfoque de su colegio?
Como ya he dicho, nuestro modelo pedagógico se basa en el respeto al proceso de aprendizaje de cada niño, un aprendizaje que se construye con el otro, de la mano de un docente que, lejos de imponer, acompaña, orienta, invita, despierta inquietudes y favorece el descubrimiento a través de la acción y de la colaboración.
Tratamos de enseñar la realidad en la realidad, como decía Bartolomé Cossío, y de convertir las clases en espacios de reflexión y diálogo, donde cada niño puede compartir su visión de la experiencia vivida y conformar su aprendizaje incorporando la mirada de los compañeros. En este sentido, las excursiones, visitas e intercambios son pilares de nuestro modelo pedagógico, pues permiten aunar los conocimientos adquiridos en las distintas clases y aprender de nuestra propia experiencia, pero también, y muy especialmente, de la de los demás.
Y, aunque esta comprensión de que aprendemos de los demás nos lleva a conocer otros enfoques educativos, no seguimos modas ni nos identificamos con un método de enseñanza concreto. Partiendo de nuestra visión holística de la educación y de un profundo sentido ético, seleccionamos y diseñamos aquello que resulta más adecuado en cada situación, para adaptarnos a las necesidades de los alumnos y para lograr, así, los objetivos de aprendizaje propuestos. Lo hacemos en el día a día del aula, pero también desde los Departamentos de Orientación, Formación e Innovación del colegio. Desde Orientación, favoreciendo el bienestar de los alumnos, los docentes y las familias, porque comprendemos la diversidad y nos proponemos alcanzar la sintonía para llegar al objetivo común de educar en base al modelo pedagógico. Desde un amplio programa de formación, que incluye la participación de los alumnos en distintos talleres y el diálogo con las familias; y que, en su dimensión de perfeccionamiento de la práctica docente, se asienta en el conocimiento pedagógico del contenido (el conocimiento de la disciplina que se imparte, imbricado en el conocimiento de cómo se aprende y cómo se enseña dicha disciplina) y en la mejora personal y profesional.
Desde el Departamento de Innovación, a través de la investigación y de la apertura a las ideas diferentes que amplían nuestra mirada y nos llevan a seguir aprendiendo y a incorporar esa savia nueva a nuestra filosofía educativa. Conjugamos así el presente con nuestra tradición pedagógica, en un momento en el que la innovación educativa está poniendo en valor los principios inherentes a Estudio desde sus orígenes.
Por otro lado, no nos hemos dejado llevar por el frenesí de la tecnología. Entendemos el valor que aporta el conocimiento de las distintas herramientas tecnológicas, pero pensamos que la exposición de los niños y adolescentes a las pantallas debe estar fundamentada en criterios pedagógicos que incluyan el conocimiento de las etapas madurativas de los alumnos, los procesos de aprendizaje y una profunda reflexión sobre los beneficios y riesgos de un uso inadecuado de lo digital. Para Estudio, la tecnología ha de estar siempre al servicio de la pedagogía.
Con carácter general, ¿cómo ve el futuro de la educación en España? ¿Y en el mundo?
Tengo una visión optimista del futuro de la educación, porque creo en la vocación de los docentes y en su compromiso con la formación integral y con el bienestar de sus alumnos.
En mi opinión, el camino hacia el futuro se construye desde la mirada al pasado. Hemos de conocer el pasado para recoger todo lo positivo que ya se ha aportado y, desde la reflexión en el presente sobre la propia práctica, construir el sendero que nos queda por recorrer. No hay evolución sin reflexión. Para mejorar la educación, hemos de preguntarnos el porqué y el para qué de nuestras elecciones educativas, y ocuparnos de nuestro desarrollo personal y profesional, puesto que, además de lo que les enseñamos, los alumnos nos aprenden a nosotros. Por tanto, para afrontar los desafíos del presente y para lograr un futuro educativo mejor, los docentes debemos mostrar el deseo de aprender a enseñar durante el trascurso de nuestra profesión, y actualizarnos permanentemente para servirles de referencia. Creo que los alumnos serán mejores aprendices si nosotros lo somos también.
Si los profesionales de la educación mantenemos la ilusión por educarnos a nosotros mismos y por aportar una visión humanista del proceso educativo, el pronóstico es positivo.
¿Qué apartado de la gestión de centros educativos cree que es el más necesario impulsar (financiero, tecnológico, RR. HH., marketing…)?
Todos los procesos de un centro educativo son importantes. Es como el mecanismo del piano, en el que es necesaria la comunicación entre sus distintas piezas para que la vibración pueda convertirse en melodía. Y todo empieza presionando una tecla con la intención de que suene la música. Entendemos la gestión desde la coherencia que debe existir entre todos los que formamos parte de nuestra comunidad educativa y damos prioridad al bienestar y al desarrollo profesional. La gestión debe enfocarse también desde una visión humanista, que ponga en valor el buen hacer de las personas.
¿Han empezado ya a notar la reducción de alumnos por el descenso de natalidad? ¿Cómo se soluciona este problema?
Somos conscientes de que el descenso de la natalidad es un hecho; pero, en nuestro caso, al ser un colegio de elección, con un modelo pedagógico de referencia, no nos hemos visto afectados todavía por ese descenso.
Sobre este aspecto, ¿qué importancia le da en su colegio al ámbito de la comunicación y del marketing?
Valoramos la comunicación basada en la verdad, la comunicación veraz a distintas escalas: entre los propios alumnos, entre los docentes y los alumnos, con las familias y, en general, entre toda la comunidad educativa; pero tenemos que mejorar la puesta en valor de todo lo que hacemos bien. No nos interesa la comunicación basada únicamente en el marketing, sino en la transmisión de nuestro modelo pedagógico.
También, en el ámbito de la comunicación tenemos muy presente la importancia de la escucha y, por ello, acogemos las inquietudes que nos llegan de las familias y de los alumnos para la mejora de nuestra propuesta educativa.
¿Cuál es el perfil de profesores que buscan para su centro?
Es muy importante que los profesores tengan conocimiento pedagógico del contenido, como ya he señalado antes, es decir, que sepan cómo se enseña y cómo se aprende la materia que imparten y, asimismo, que entiendan las etapas madurativas de los alumnos. Por otro lado, damos mucha importancia al conocimiento de nuestro modelo pedagógico, pero este saber se puede ir adquiriendo a lo largo de los primeros meses de práctica en el colegio, con una formación específica sobre nuestra filosofía educativa, y de la mano de mentores que tutorizan a los nuevos docentes durante su primer curso en Estudio. El programa de desarrollo profesional de Estudio también se inspira en el modelo de los institucionistas, que ya daban una importancia vital a la formación de los docentes. De hecho, los profesores noveles eran supervisados por otros más experimentados, que les ayudaban a planificar sus clases y a reflexionar sobre los resultados obtenidos para promover la evaluación de la práctica docente. Estudio mantiene esta tradición, acogiendo con entusiasmo a todas las personas que se incorporan a nuestra comunidad, y ofreciendo a todos oportunidades de formación permanente, que fortalecen nuestros principios y valores.
Sin embargo, el conocimiento per se no implica un buen desempeño de la labor docente. Más allá del conocimiento, hay cualidades fundamentales, como son la disponibilidad para aprendizaje, la capacidad de adaptación y la comprensión de que la labor educativa no se limita a dar clase, sino que también consiste en educar todas las dimensiones de la persona en cualquier momento, y no solo durante el tiempo que transcurre dentro del aula. Un docente tiene que ser referente para los alumnos por su manera de ser y de estar en el mundo. Los profesores tienen que entender que los alumnos se van a mirar en ellos como en un espejo y, por tanto, que deben cuidar sus formas, porque, como decía antes, no se aprende únicamente lo que se escucha, sino lo que se ve, e incluso lo que se intuye. Las dos cualidades más importantes del docente son, por un lado, la vocación: poner el corazón en su labor para contagiar las ganas de aprender y, por otro, la confianza en la capacidad de aprendizaje de los alumnos: el convencimiento de que todos ellos, sin excepción, pueden aprender y mejorar.
¿Y el de directivos?
Creo que todos los líderes pedagógicos tienen que sentir una fuerte vocación por la enseñanza y, en el caso de Estudio, además, han de poseer un profundo conocimiento del modelo pedagógico e identificarse con él, para servir de referencia a todos los profesores y a la comunidad educativa en general.
Otras cualidades esenciales de los líderes pedagógicos son la sensibilidad, la empatía, la ecuanimidad y el humanismo, absolutamente necesarias para tratar con los demás. También son importantes la asertividad, el respeto, las habilidades de escucha y comunicación y, por último, la generosidad, pues dedican mucho tiempo a realizar su labor. La buena educación requiere de tiempo, sosiego, mirada… Creo que las escuelas necesitan directivos con ilusión por dedicar tiempo a educar.
Destacaría también el valor del autoconocimiento como camino para saber qué cualidades se pueden aportar y cómo mejorar las propias limitaciones. Al autoconocimiento se llega desde la capacidad de reflexión, que constituye la fuente de información más relevante para la mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje. Los líderes pedagógicos han de avanzar en el conocimiento de sí mismos para saber qué pueden aportar a los demás.
Salud mental, problemas de convivencia, cambios legislativos, retos tecnológicos como los que nos plantea la IA… ¿Cuál cree que es el principal desafío para la educación en los próximos años?
El gran desafío es lograr el bienestar en los centros educativos. Saber cuidar de nosotros mismos para poder cuidar de los demás. No podemos permitir que nadie lo pase mal en un centro educativo. Creo que la salud mental, la convivencia en el respeto y la tolerancia son el reto principal de los centros educativos.
Por otro lado, para saber qué hemos de integrar de todos los avances tecnológicos, científicos, sociales e incluso educativos, necesitamos mucho sentido común y ética para poner, por encima de cualquier interés personal, el beneficio de los alumnos.
Otro gran desafío es lograr mantener en el maestro el deseo de aprender y la ilusión por enseñar.
¿Qué medidas se están tomando para garantizar la seguridad de los estudiantes contra el acoso y en favor del bienestar emocional?
Como decía antes, nuestra prioridad es el bienestar de todas las personas que forman parte de la comunidad educativa, y muy especialmente el de los alumnos. Conocemos y seguimos los protocolos de prevención del acoso escolar de la Comunidad de Madrid y, desde hace muchos años, nuestro plan de formación incluye programas de autocuidados, de prevención y de resolución de conflictos.
Nuestro modelo de educación integral, en la práctica del día a día, implica, por un lado, el acompañamiento de los profesores a los alumnos en todas sus actividades, no solamente durante las clases, sino también en excursiones, visitas, en el comedor y en el autobús escolar; y, por otro, el interés y la atención por las relaciones interpersonales de nuestros alumnos durante la jornada escolar, así como el mantenimiento de una comunicación fluida con las familias: escuchar, dialogar… Estar al tanto de la vida de nuestros alumnos, interesarnos por ellos, dedicarles tiempo, intervenir en caso de conflicto y dar ejemplo son, en mi opinión, las mejores formas de garantizar el bienestar emocional.
¿Cómo maneja su colegio la diversidad de estudiantes y las necesidades individuales?
Partimos de la comprensión de que todos somos diferentes y de que la diversidad es un valor que nos ayuda a entender el mundo, a abrir la mente y a adaptarnos a los demás. Para atender a esa diversidad, tenemos que promover la escucha activa y la comunicación con las familias -a la que ya me he referido antes- y, sobre todo, hemos de ofrecer una mirada comprensiva e individualizada a cada niño. Un profesor consciente de las diferencias de sus alumnos prepara sus clases para atender a la singularidad de cada uno, selecciona distintos métodos de enseñanza, diseña actividades diversas que se adaptan y ofrece una amplia variedad de oportunidades para que los alumnos compartan el aprendizaje; es decir, tiene muy presente la situación humana de cada alumno, como decían nuestras fundadoras. Por lo tanto, lejos de promover un único modelo de evaluación que pueda favorecer la visibilidad del aprendizaje de algunos alumnos y dificultar la de otros, planteamos una evaluación que abre caminos, porque la entendemos como una oportunidad para que todos y cada uno puedan demostrar el aprendizaje realizado, porque todos los alumnos aprenden: solo hace falta que los docentes tengamos la sensibilidad de saber verlo.
Atender a las necesidades individuales requiere de esta sensibilidad y una predisposición positiva por parte del profesor para aprender la mejor manera de adaptarnos a la diversidad de las aulas. Por tanto, en Estudio se realizan distintas formaciones que favorecen el conocimiento y la puesta en práctica de estrategias que nos ayudan a mejorar esta atención. Algunos ejemplos son las formaciones en inclusión en el aula, identificación de dificultades, altas capacidades o diseño universal del aprendizaje.
Para finalizar, una pregunta que formulamos a todos los directores de colegios y que nos permite, a través de sus respuestas, trazar un mapa sobre la cuestión ¿Cómo se imaginaría el mejor colegio del mundo?
El mejor colegio del mundo es el colegio al que los niños quieren ir, es el colegio en el que los niños y niñas se sienten respetados, queridos; es un colegio de todos y para todos. También, es el colegio en el que los profesores creemos en nuestra labor de educar y la desempeñamos con ilusión; la ilusión de imaginar que esos niños que necesitaron que les tendiésemos la mano durante una etapa importante de su infancia y adolescencia serán jóvenes autónomos, con espíritu crítico y ciudadanos de un mundo con el que se han comprometido para hacerlo mejor. Esto ocurrirá porque habrán habitado un colegio en el que se les ha devuelto una mirada de confianza para que puedan encontrar lo mejor de sí mismos y compartirlo con los demás. Es la mirada del mejor colegio del mundo.
Fuente: Éxito Educativo / Luis Miguel Belda.
El periódico El Debate ha publicado una entrevista al decano del Colegio con motivo de la celebración del Encuentro sobre Bienestar en Educación que celebraremos los días 19 y 20 del próximo mes de abril. Durante esta cita se analizará la situación real de los centros educativos en torno al bienestar y se abordarán las posibles acciones que se pueden llevar a cabo para prevenir conflictos y para lograr entornos educativos seguros y afables.

«Queremos ayudar a fomentar un buen clima escolar»
¿En qué va a consistir este Encuentro?
Queremos dirigir la mirada a la situación real de los centros educativos en torno al bienestar y vamos a abordar las posibles acciones que se pueden llevar a cabo para prevenir conflictos y para lograr entornos educativos seguros y afables. Iremos ofreciendo distintas ponencias y una mesa redonda; y aprovecharemos las preguntas e intervenciones de los asistentes para dialogar con los expertos y profundizar en los temas que vamos a tratar. Hablaremos de estrategias para potenciar el bienestar y la salud mental, del papel de los centros educativos en la detección de situaciones conflictivas, de desajustes emocionales y sobre cómo lograr su prevención; y del cuidado de todos los miembros de la comunidad educativa.
Algunos estudios recientes están detectando cierto malestar entre los profesores y se refiere un aumento del estrés en el mundo educativo”. En relación a esta realidad. ¿Qué objetivos tratan de conseguir con el encuentro?
¿Qué temas concretos se van a poner sobre la mesa?
Como ya he dicho, hablaremos de las distintas acciones que se pueden llevar a cabo desde los centros educativos para que estos se conviertan en entornos seguros y saludables. Estas claves incluirán el desarrollo de competencias emocionales como estrategias para potenciar el bienestar y la salud mental; la importancia de educar con criterio, teniendo en cuenta las distintas etapas evolutivas y la socialización; el cuidado de los profesores, los factores que intervienen en su bienestar; o el desarrollo de una cultura que favorezca las relaciones positivas entre alumnos y profesores. También conversaremos sobre el cuidado de los demás a través del lenguaje, del agradecimiento, de la valoración y validación; del uso saludable de la tecnología para dar respuesta a situaciones problemáticas, como son el estrés digital o las adicciones; de la escuela como hogar, como espacio de diálogo donde establecer vínculos, fomentar un lenguaje propio, hacer comunidad; de cómo lograr que la escuela sea un lugar con altas inspiraciones e ideales, correctamente habitado por todos…Y todo ello, de la mano de excelentes expertos en promover el bienestar de toda la comunidad educativa. Contaremos con la experiencia y sabiduría de Rafael Bisquerra, Javier Urra, José Antonio Luengo, Elvira Congosto, Guillermo Cánovas y Jaime Buhigas que garantizan un sello de calidad. En la mesa redonda, contaremos con especialistas, profesores y una alumna. Entre los especialistas estarán Ana Roa, Isabel Serrano, Juan de Vicente y José Miguel Campo .
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El Colegio tiene una larga trayectoria en materia de formación del profesorado que es, además, uno de sus objetivos prioritarios en el servicio a los colegiados. ¿Qué aporta esta cita a la larga lista de oferta formativa que ofrece esta institución centenaria?
Desde su fundación, hace ahora 125 años, este Colegio ha buscado responder a las necesidades formativas de sus miembros, la mayoría profesionales de la educación. A lo largo del tiempo, nuestra oferta de formación permanente ha intentado responder a la actualidad educativa y a las demandas del profesorado en cada momento. El Encuentro que hemos diseñado responde a esas premisas y comparte alguno de los objetivos de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid: mejorar de la convivencia en los cetros, la prevención del acoso escolar, formación para la inclusión y la igualdad, potenciar hábitos saludables, o minimizar los porcentajes de abandono escolar. Estamos convencidos de que, al cuidar el bienestar en los centros educativos, estamos contribuyendo a solucionar y prevenir muchos problemas y a mejorar la calidad de la educación
El Encuentro Bienestar en Educación se realizará en un escenario privilegiado, el IES San Isidro de Madrid y también podrá seguirse online. Tenemos por delante varias semanas, pero cualquier persona interesada en el bienestar ya puede realizar la matrícula. ¿Cómo es el proceso?
La inscripción se puede realizar presencialmente en el Colegio Oficial (c/ Fuencarral, 101.3º), o en la dirección web: bienestareneducacion.com. La matrícula permanecerá abierta en la web del Colegio hasta unos días antes de la celebración. El salón de actos del IES San Isidro tiene una buena capacidad y esperamos que la asistencia presencial sea la más demandada, porque permite un mejor intercambio de ideas y el contacto personal. Estoy convencido de que será una cita interesante y de que aportaremos nuestro granito de arena, porque estarán con nosotros excelentes expertos en promover el bienestar de toda la comunidad educativa.
Enlace a la entrevista: https://www.eldebate.com/educacion/20240216/amador-sanchez-trastornos-emocionales-entre-alumnos-son-altos-tambien-entre-profesores_174385.html

El pasado 2 de noviembre, Ana Roa fue entrevistada por el periódico ABC como experta psicopedagoga. El tema abordado fue el papel de los padres en la educación de los hijos y cómo se puede practicar con ellos una escucha activa. Unas recomendaciones que son extensibles a cualquier colectivo y que se basan en dos pilares: prestar interés a lo que nos dice el otro y que perciba esa atención por nuestra parte.
Ver entrevista completa: https://www.abc.es/familia/padres-hijos/mejorar-escucha-activa-tus-hijos-segun-experta-20231102091522-nt.html

El pasado 10 de noviembre, la revista Espacios de Educación Superior publicó una entrevista con el decano, Amador Sánchez, en la que se recogen algunas interesantes reflexiones sobre el presente y el futuro de la educación, el papel de las Humanidades o la definición de nuevo perfil del profesorado y la relevancia de los docentes que ejercen en la enseñanzas previas a la universidad.
Ver entrevista completa: https://www.espaciosdeeducacionsuperior.es/10/11/2023/entrevista-a-amador-sanchez-decano-del-colegio-oficial-de-docentes
El pasado 28 de abril el periódico Magisterio publicó una entrevista al decano con motivo del Congreso Internacional de profesores de Humanidades., encuentro promovido por el grupo Siena que ha contado con la colaboración del Colegio. Publicamos el texto íntegramente

Si en algo coinciden quienes saben y se dedican a la profesión de enseñar, es en que el docente, por más cambios o avances tecnológicos anunciados, es irremplazable. Poco se discute sobre la necesidad de que su figura siga ocupando el centro del hecho educativo: «No podemos olvidar que el profesor es el principal recurso con el que cuenta el aula». Así lo sustenta Amador Sánchez, decano del Colegio Oficial de Docentes de la Comunidad de Madrid, quien pone el acento en la excelencia «para que a la docencia solo lleguen los mejores». Profesor y licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, Sánchez cuenta con una dilatada trayectoria en el ámbito educativo, habiendo ocupado en la Comunidad de Madrid los cargos de viceconsejero de Organización Educativa, director general de Centros Docentes y de Calidad de los Servicios y subdirector general de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor. El próximo 6 de mayo estará presente en el acto inaugural del I Encuentro Iberoamericano de Profesores de Humanidades.
Ha sido nombrado recientemente decano del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias, corporación en la que están integrados miles de docentes. ¿Qué objetivos se ha marcado para los próximos años?
—El Colegio es una institución de larga trayectoria. Nació en 1899 y desde entonces su principal función es la defensa de la profesión, de los miles de colegiados que la integran. Y, con ello, es una defensa también a la sociedad en su conjunto, ya que el código deontológico que nos inspira está basado en el servicio a la ciudadanía; en este caso, en la consecución de la mejor educación que podamos ofrecer a los alumnos. Apoyar al profesorado es para el Colegio una prioridad.
Hábleme del profesorado. ¿Cuáles son sus necesidades en la situación actual?
—En España tenemos excelentes profesores, lo he dicho en repetidas ocasiones; profesores muy preparados, con muchas ganas, que hacen un buen trabajo, grandes cosas que a veces no se visualizan. Desde el colegio somos muy conscientes de que los medios que se les dan nunca son suficientes y que el apoyo a su trabajo y el reconocimiento debe de ser permanente. Y esa no es solo una cuestión salarial o laboral, es una cuestión social, de apoyo emocional y de respeto a su tarea, lo cual pasa por que se les tenga en cuenta, que tengan voz en cualquier reforma del sistema educativo que se ponga en marcha. Y ese es uno de los pilares sobre los que se asienta nuestro trabajo y nuestra responsabilidad como Colegio profesional. También creo que es necesario considerar más las necesidades reales del ejercicio de la profesión docente, cuando se plantean modificaciones normativas que entrañen cambios importantes.
¿Cree que están suficientemente formados?
—Creo que sí, que la formación de nuestros profesores es buena, cada vez mejor, cada vez más interdisciplinar. En el caso del profesorado de Secundaria, los avances conseguidos con la puesta en marcha del Máster de Formación del Profesorado han sido significativos. También en el caso de los docentes de Educación Infantil y Primaria, ya que el hecho de saltar de la diplomatura al grado ha sido un avance necesario y con buenos resultados. Pero hay que seguir en esa línea, para que a la docencia solo lleguen los mejores, los más preparados, los titulados que estén dispuestos a ejercer una de las profesiones más difíciles que existen y de más responsabilidad. Ahora se habla de la propuesta de un MIR o DIR educativo, CID en la Comunidad de Madrid, siguiendo esos argumentos de excelencia, pero el Colegio es algo que viene proponiendo desde hace años. Dos investigadores expertos en este tema publicaron hace cinco años, en nuestra Colección Profesión Docente, un volumen dirigido, precisamente, a analizar el proceso que sigue un profesor desde el inicio de su vida profesional: Life long teacher («Ser docente a lo largo de la vida»). Recomiendo su lectura.
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Tergiversar la historia implica engañar a los alumnos, adoctrinar y privarles del conocimiento para que se puedan posicionar en la vida «
¿Cómo valora que la tendencia actual sea la enseñanza por competencias?
—Es una metodología que busca desarrollar habilidades prácticas y conocimientos relevantes para la vida real. Digamos que no importa tanto lo que el alumnado sabe decir o memorizar, sino lo que comprende y sabe hacer. En general, es una aproximación muy efectiva y relevante para el mundo actual. En lugar de centrarse exclusivamente en la memorización de datos y la teoría abstracta, se enfoca en habilidades concretas, como la resolución de problemas, la comunicación efectiva, el trabajo en equipo y el pensamiento crítico. Estas habilidades son muy valiosas para los estudiantes porque les permiten tener éxito tanto en su vida académica como en su vida personal y su carrera profesional.
¿Y se está aplicando adecuadamente?
—La enseñanza por competencias debe ser enfocada para conseguir el aprendizaje efectivo de los contenidos curriculares. No es un concepto nuevo, ni mucho menos. Responde a la necesidad de que lo aprendido en el aula sirva para la vida, para desarrollar destrezas que hagan fácil la incorporación del alumno a la vida adulta. Ese es un principio que se ha regido en la mayoría de las últimas leyes educativas. Pero, en ocasiones, dentro de cada área de conocimiento hay contenidos que, en sí mismos, no parecen tener una aplicación directa en la realidad que nos rodea, y que, a la larga, son necesarios. La educación por competencias no puede significar reducir esos contenidos ni olvidar que los alumnos deben “saber hacer”, pero también conocer, profundizar y asimilar lo aprendido con una serie de mecanismos que pasan por el esfuerzo, la perseverancia y cierta memorización.
El próximo 6 de mayo estará presente en la sesión inaugural del I Encuentro Iberoamericano de Profesores de Humanidades, apoyado muy directamente por el Colegio.
—Me complace poder asistir a este congreso, que va a reunir a tantos profesores de las materias de humanidades, imprescindibles para la formación integral del alumnado. Hablamos de los profesores de Filosofía, Religión e Historia, pero también son imprescindibles las materias de Estudios Clásicos, Lengua Castellana y las lenguas extranjeras, que forman parte de ese importante tronco común que denominamos humanidades.
¿Están siendo desplazadas?
—Considero que todas las disciplinas han de tener un espacio equilibrado en el plan de estudios y que todas ellas pueden abordarse desde el punto de vista humanístico, porque las Matemáticas o las asignaturas de ciencias también han de integrar un aprendizaje en valores. En todo caso, creo que en general las humanidades sí han venido siendo desplazadas por otras asignaturas, ya no del ámbito de las ciencias, sino por otros contenidos como los tecnológicos o los financieros, que se consideran muy útiles para adquirir esas competencias para la vida de las que tanto habla. Personalmente creo que las competencias, o la preparación para la vida adulta y profesional, también pasan por conocer nuestro pasado, a nuestros grandes autores clásicos, a nuestra tradición religiosa, porque es una forma de adquirir el engranaje cultural y la formación integral que se necesita hoy más que nunca.
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Las humanidades sí han venido siendo desplazadas por otras asignaturas, ya no del ámbito de las ciencias, sino por otros contenidos como los tecnológicos o los financieros «
Muchos docentes de Filosofía se quejan, por ejemplo, de que no disponen del tiempo suficiente para impartirla adecuadamente…
—Creo que esa queja está objetivamente fundada y que las posibles soluciones tienen muchos puntos de apoyo. Esta situación no es nueva, porque en sucesivas leyes aprobadas desde 1978 esta materia, la Filosofía, ha ido siendo desplazada de una forma más o menos explícita, más o menos subliminar, pero desplazada. Eliminarla como materia obligatoria en determinadas etapas, reducir su espacio horario, sus contenidos… todo esto forma parte de una visión del mundo en el que la reflexión parece que cuenta poco. Ahora, que hablamos mucho de la sociedad líquida, deberíamos analizar el porqué de esa superficialidad, de cierto nihilismo y de la falta de criterio que impera en muchos sectores sociales y en parte de las nuevas generaciones.
¿La solución entonces es dar más horas?
—Aumentar el tiempo lectivo podría ser una solución. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el aumento de tiempo no es siempre una solución fácil, ya que puede tener implicaciones de encaje en el horario oficial, de los centros y del alumnado, incremento de costes y dificultades organizativas para las instituciones educativas. También es importante considerar cómo se utiliza el tiempo adicional y si se emplea de manera efectiva. Otras soluciones podrían ser encontrar formas creativas de abordar los contenidos en un período de tiempo más corto, como a través de debates, actividades prácticas, lecturas seleccionadas y otros enfoques pedagógicos. También es posible que los docentes puedan proporcionar recursos adicionales fuera del tiempo lectivo, como material de lectura adicional y discusiones en línea. Cada situación es única y la solución adecuada dependerá de una variedad de factores específicos del contexto. Nosotros, en el Colegio, tenemos oportunidad de conocer y contactar con excelentes profesores que aplican metodologías novedosas y atractivas en Filosofía o en Estudios Clásicos y que interesan a sus alumnos, incluso despiertan vocaciones. De hecho, sabemos que la filosofía está ya ganando matrículas en las facultades y esa es una muy buena noticia. La filosofía está de moda, lo que hay que conseguir es que esa moda no pase y cale en vocaciones.
¿La Lomloe otorga demasiado protagonismo a las competencias digitales y se olvida del ámbito humanístico?
—La nueva ley de educación no ha sido especialmente consensuada y sabemos que cuenta con muchos detractores. No obstante, tiene un desarrollo que es competencia de las comunidades autónomas y esa es una gran ventaja y también una gran responsabilidad. En Madrid se están abordando algunas cuestiones de la Lomloe que desde la perspectiva del Gobierno central no parecían muy lógicas. Y en ese desarrollo la competencia digital tiene su espacio, pero no es la protagonista. De hecho, se ha insistido en la formación de los docentes, que son la base para que la tecnología sea una aliada de la escuela y no un obstáculo. Si los profesores usan adecuadamente esos instrumentos, conseguiremos, por ejemplo, que asignaturas que resultan a veces arduas para los alumnos, como Matemáticas o Filosofía, sean más atractivas e interiorizadas para que el objetivo final del aprendizaje se consiga: asimilar conocimientos, adquirir destrezas para ser capaces de manejarnos por el mundo con libertad y criterio.
¿Existe una brecha digital entre el profesorado por razones de edad?
—Es posible, ya que los profesores de mayor edad pueden tener menos experiencia en el uso de tecnología. Esta brecha puede afectar su capacidad para utilizar herramientas digitales y recursos educativos en su enseñanza, lo que a su vez puede limitar las oportunidades de aprendizaje para los estudiantes. Para atajar esta brecha, es importante que las instituciones educativas ofrezcan formación y capacitación en el uso de tecnología a todos los profesores, independientemente de su edad o nivel de experiencia previa. La formación podría incluir talleres y cursos en línea, así como el apoyo de mentores y compañeros que pueden proporcionar orientación y retroalimentación. Además, los profesores de mayor edad pueden beneficiarse de la participación en comunidades de aprendizaje en línea o grupos de discusión, donde pueden compartir conocimientos y experiencias con otros profesionales en su misma situación. Pero los profesores están cada vez mejor preparados en las tecnologías y las usan con destreza en el aula. No creo que queden muchos docentes que rechacen su uso; el matiz está en los límites. No podemos olvidar que el profesor es el principal recurso con el que cuenta el aula y que “Sr. Google” nunca podrá sustituir el papel de un profesor cuando se pone ante su grupo de alumnos cada mañana, por eso el ejercicio profesional en el marco de una deontología es tan importante.
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En Madrid se están abordando algunas cuestiones de la Lomloe que desde la perspectiva del Gobierno central no parecían muy lógicas; y en ese desarrollo la competencia digital tiene su espacio, pero no es la protagonista «
En asignaturas, como Historia, cada vez más profesores emplean la inteligencia artificial o el metaverso en sus clases.
—Puede ser beneficioso para mejorar la comprensión y el aprendizaje de los estudiantes. Estas herramientas pueden proporcionar experiencias de aprendizaje más inmersivas y dinámicas que involucren a los estudiantes de manera más activa y aumenten su interés por la asignatura. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estas herramientas no pueden reemplazar a los profesores ni a la enseñanza tradicional de la Historia. Los docentes siempre deben jugar un papel activo en la enseñanza y el análisis crítico de la historia, y asegurarse de que los estudiantes entiendan la importancia del contexto y las perspectivas históricas.
¿Deben regularse estas nuevas herramientas?
—Es importante que se promueva un uso responsable y ético de la tecnología en la enseñanza. Los profesores deben ser conscientes de las limitaciones y desventajas de estas herramientas y tomar en cuenta las preocupaciones de privacidad y seguridad. Además, es importante que la regulación promueva la equidad en el acceso a estas herramientas y asegure que no se aumenten las brechas educativas entre los estudiantes que tienen acceso a tecnología y los que no. Pero la regulación externa no siempre es efectiva. Yo confío en la libertad y la autonomía de cada centro educativo, que debe de ser capaz de trazar su propio ideario y transmitirlo a los padres a través de un proyecto compartido para que puedan elegir entre varios. El margen de maniobra de los centros debería de ser muy amplio dentro de la ley y la normativa vigentes.
¿Puede enseñarse el pasado con los métodos del futuro?
—La Historia puede enseñarse a través de las nuevas herramientas digitales sin desbancar el modelo tradicional, que requiere cierto uso de la memoria, de la retención y del conocimiento de los grandes ciclos históricos. Pero más allá de las metodologías, que como digo dependen en muchos casos de los recursos de los centros y de la libertad de cátedra del profesor, hay que pensar en enseñar la verdad de los hechos o acercarnos a esa verdad con la mayor objetividad posible. Tergiversar la historia implica engañar a los alumnos, adoctrinar y privarles del conocimiento para que se puedan posicionar en la vida. No hay nada más importante que la libertad de criterio y esa responsabilidad recae, en un alto porcentaje, en la escuela. La educación en la familia puede marcar las vivencias y las personas que nos rodean, también; por eso la escuela y los profesores desarrollan una tarea tan importante.
El pasado 22 de abril, el decano del Colegio ha intervenido en Periodista Digital TV. Durante la entrevista hace un interesante recorrido por el papel del Colegio y de las distintas profesiones que lo integran, así como una aproximación a nuestra Universidad de Mayores, creada hace 13 años.
Puedes ver la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
El pasado 8 de abril, el periódico El Debate publicó una interesante entrevista al decano donde se recogen algunas algunas reflexiones sobre la situación de nuestro sistema educativo y el papel de los docentes en España.

Ver la entrevista completa : https://www.eldebate.com/educacion/20230408/amador-sanchez-profesor-educacion-mir-educativo-ensenanza_106419.html
El 21 de marzo, el decano del Colegio intervino en el programa El Marcapáginas dirigido por David Felipe Arranz.
Durante la entrevista recorre algunas de las cuestiones más importantes de la actualidad educativa en nuestro país y aporta una reflexión clave : «El elemento fundamental para elevar la calidad de la educación es cuidar al profesorado, que en España es excepcionalmente bueno, pero necesita más apoyo y más recursos”.
Escucha la entrevista completa aquí: